


El Hotel Maisonnave, de gran tradición en la ciudad, ha sido un hotel viajero al igual que sus huéspedes: a principios de los años 20, el Hotel estaba situado junto a la Plaza del Castillo. En estos años, Pamplona tuvo un gran apogeo y las fiestas de San Fermín empezaron a ser célebres por todo el mundo. Fue en ese momento y lugar, cuando el Hotel acogió su primer turismo internacional.
En los 40, el hotel pasó a manos de sus actuales propietarios, la familia Alemán, quienes lo guían, siempre, desde la innovación constante tanto en actividades relacionadas al hotel, como en su aspecto. Además, desde los salones y restaurantes del Hotel, podrás disfrutar de unas vistas únicas de la ciudad.