
Pamplona tiene un encanto difícil de olvidar. Es una ciudad sencilla, antigua y moderna a la vez. Con apenas 182.000 habitantes, presume de una gran calidad de vida, sin atascos, ni humos y con buenos servicios asistenciales. Los barrios nuevos son realmente atractivos y cuentan con todos los recursos a su alcance, pero el núcleo de la vida social y comercial está en su hermoso casco antiguo.
Para encontrar su origen, tenemos que remontarnos a los años 75-74 antes de Cristo, cuando el general romano Pompeyo acampó en estos lares, donde ya habitaba un pueblo indígena vascón y fundó la ciudad romana de Pompaelo.
Fotografias cedidas por Gobierno de Navarra